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Entre Amigos

Rompiendo Barreras para Ayudarse y Ayudar a Otros

por Xóchitl Bajo, NAMI Georgia

Invierno 2005

En octubre de 1990, mi esposo, mis dos hijos y yo lle gamos a este país con el deseo de que nuestros hijos aprendieran inglés, se prepararan y pudieran servir al Señor y a la humanidad. Nosotros somos pastores de una iglesia. Entre el 2000 y el 2001, nuestros hijos empezaron a estudiar en la universidad. ¿Qué más podíamos pedirle a la vida? Un hogar cristiano, dos hijos nobles, honrados, trabajadores y buenos estudiantes.

Sin embargo, el 15 de diciembre de 2003 ocurrió algo que jamás se nos había cruzado por la mente: nuestro hijo mayor se suicidó. ¿Por qué? ¿Qué razón podía tener? Estas son las preguntas que nos hacíamos día tras día y que todavía me hacen las personas que me preguntan cuántos hijos tengo y a las cuales les contesto: "tuve dos hijos pero uno se suicidó"

Mi hijo era un niño muy especial, sobre todo, muy noble y sensible. Era un excelente estudiante, un hermano como pocos; en fi n, muy buen hijo quien fue. Criado en un hogar cristiano, querido y cuidado por ambos padres. Por lo tanto, no percibimos o no quisimos entender (por ignorar la existen cia de las enfermedades mentales) que se sintiera solo, triste, rechazado o con una autoestima tan baja, mucho menos que no tuviera ganas de vivir. Así que, la única explicación que no sotros hallamos a sus síntomas, al principio, fue su adolescen cia y, después como adulto joven, el rechazo a los principios cristianos y, por tanto, a Dios.

El día después de su entierro, viajamos a nuestro país. Du rante el viaje, leí un libro que me había regalado una amiga: "Grieving a Suicide". Leer este libro fue como beber un gran vaso de agua salada, ya que despertó en mí una sed muy grande de descubrir, de saber qué había pasado con mi hijo, y, al mismo tiempo, fue de gran consuelo porque pude compren der que no había sido nuestra culpa, que no habíamos fallado como padres.

Por nuestra posición en la iglesia y por haber vivido la experiencia con nuestro hijo, comenzaron a llegar a nosotros muchas familias con problemas de depresión. Esto nos llevó a preguntarnos: ¿Qué hacer con ellos? A una familia que habla ba inglés, la pusimos en contacto con "Th e Link", una organi zación de ayuda, pero ¿qué hacer con el resto que no hablaba este idioma? ¿Cómo podíamos ayudarlos?

Mientras enfrentábamos estas interrogantes, un día visité, con el propósito de ayudar a una sobrina de mi esposo, la clínica de salud mental en la que ella reside. Allí encontré un anuncio sobre el curso en español "De Familia a Familia" que ofrecía NAMI en asociación con la clínica. Le agradezco a Dios, primeramente, y luego a NAMI, pues esas clases me aclararon muchas dudas y me han ayudado a entender lo que pasó con mi hijo: su enfermedad y su acto fi nal. Además, lo que aprendí en el curso ahora me permite ayudar a muchas personas y familias de diferentes iglesias a entender las enfer medades mentales y a saber cómo actuar, qué hacer, qué decir y, sobre todo, cómo buscar ayuda médica.

Este verano viajé a mí país. Estando allá, mi cuñada me dijo que tenía depresión y me contó que se sentía rechazada por su esposo y por toda la familia. Entonces, con su consentimiento, los reuní a todos y les hablé sobre la enfermedad, sus síntomas y los efectos del medicamento. También les expliqué la forma en la que podíamos ayudarla y apoyarla, según lo que aprendí con NAMI. Así pues, fui testigo del cambio que hubo en las relaciones de mi cuñada con su familia ya que ella era más feliz al sentirse apoyada y aceptada por primera vez en quince años.

Aquí, en el estado de Georgia, los pastores de nuestra Iglesia nos hemos benefi ciado abundantemente con NAMI LATINO. En el mes de septiembre la mayoría de nosotros nos entrena mos para ser maestros del programa "De Familia a Familia" en español para apoyar a nuestra comunidad compartiendo con ellos este valioso material, ya que muchas personas, a nuestro alrededor, están sufriendo sin ver una salida, sin encontrar una respuesta a las enfermedades mentales. Gracias NAMI.


¿Qué hago durante una crisis?

¿Para qué sirven todos estos medicamentos?

¿Cuáles son los mejores tratamientos disponibles en este momento? ¿

Cómo puedo comunicarme mejor con mi ser querido?

"De Familia a Familia" puede ayudarle a encontrar respuestas a éstas y a otras preguntas. "De Familia a Familia" es el programa de educación más conocido y exitoso de NAMI. Este programa gratuito que dura doce semanas brinda educación y apoyo a familiares y amigos de personas que tienen enfermedades mentales severas, tales como la depresión, el desorden bipolar y la esquizo frenia. El programa en español se encuentra disponible en diferentes estados, Puerto Rico y México.

Para mayor información contacte a Lorener Brayboy a lorenerb@nami.org  o al 703-524-7600.

 

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