Trastornos de ansiedad

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Todos sentimos ansiedad. A muchos de nosotros hablar al frente de un grupo nos hace sentir ansiosos, pero esto nos motiva a prepararnos para hacerlo bien. Sin embargo, cuando sentimos miedo y angustia, a un nivel extremo, tanto que interfiere con el desempeño en la vida diaria, puede ser que estés pasando un trastorno de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad son la condición de salud mental más común en los Estados Unidos. Alrededor de 40 millones de personas en los EE.UU tienen un trastorno de ansiedad. El ocho por ciento de los niños y jóvenes sienten el impacto negativo de un trastorno de ansiedad en la escuela o en el hogar. La mayoría de las personas tienen síntomas antes de los 21 años. Las mujeres son un 60% más propensas a ser diagnosticadas con ansiedad que los hombres.

¿Cuándo hay un problema? señales y síntomas

Los trastornos de ansiedad son una combinación de condiciones que se relacionan, y cada una tiene síntomas únicos. Sin embargo, todos tienen en común una característica: el persistente temor y miedo en situaciones que no son de riesgo o preocupantes. Los síntomas asociados con la condición pueden ser emocionales y/o físicos

Algunos de los síntomas emocionales y físicos son:

  • Ataques recurrentes e inesperados de miedo o ansiedad extremos
  • Latidos acelerados del corazón y dolores de pecho
  • Sudor excesivo
  • Temblores, escalofrío, náuseas, mareos o sofocamiento
  • Sensación de no poder respirar
  • Desorientación, somnolencia
  • Miedo a perder el control, a morir o temor a otros peligros
  • Deseo de escapar
  • Dolor de cabeza, fatiga e insomnio
  • Preocupación extrema por las actividades diarias  

Tipos de trastornos de ansiedad

Los diferentes trastornos de ansiedad presentan diversos síntomas. Esto significa que cada tipo de trastorno de ansiedad tiene su propio plan de tratamiento. Los trastornos de ansiedad más frecuentes son:

Trastornos de pánico

Están caracterizado por ataques de pánico, los cuales son sentimientos de miedo intensos, repentinos y sin razón alguna. A menudo, el ataque de pánico se confunde con un ataque cardíaco, ya que muchas veces causa síntomas físicos intensos, que incluyen dolor en el pecho, palpitaciones, mareos, falta de aliento y molestias estomacales. Muchas personas tratan de evitar situaciones que les pueden ocasionar un ataque, algunas de estas incluyen aislarse de otras personas o evitar lugares específicos.

Fobias

Todos tratamos de evitar ciertas cosas o situaciones que nos hacen sentir incómodos o nos dan miedo. Sin embargo, para una persona que tiene una fobia, ciertos lugares, eventos u objetos crean reacciones poderosas de un temor intenso e irracional. Existen muchas fobias específicas. Para evitar entrar en pánico, una persona con fobias específicas trata de evitar todas las cosas que le causan miedo o terror.

Trastorno de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) produce una preocupación crónica y exagerada respecto a muchas cosas. Esto puede consumir horas a diario, haciendo difícil concentrarse y finalizar tareas. Una persona con TAG puede volverse exhausta por las preocupaciones y tener dolores de cabeza, tensión o náuseas.

Trastorno de ansiedad social

A diferencia de la timidez, las personas con esta condición tienen un temor intenso de ser juzgados o humillados en situaciones sociales. Es posible que una persona con un trastorno de ansiedad social no participe en conversaciones, no opine en debates de la clase ni ofrezca sus ideas, y se aísle. Los síntomas del ataque de pánico son una reacción común.

Otros trastornos de ansiedad incluyen: agorafobia, trastorno de ansiedad por separación y trastorno de ansiedad inducido por sustancias/medicamentos que involucran una intoxicación o abstinencia, o un tratamiento con medicamentos.

Causas

Los científicos creen que las combinaciones de varios factores causan los trastornos de ansiedad.

  • Genética. Algunas familias tienen un número mayor de integrantes que tienen problemas relacionados con la ansiedad. Esto respalda lo que los estudios demuestran sobre el factor de como la genética puede relacionarse con los trastornos de ansiedad.
  • Estrés. Pasar por un evento traumático o estresante, como la muerte de un ser querido, abuso, accidente de carro, violencia o una enfermedad extensa, muchas veces puede causar el desarrollo de un trastorno de ansiedad.

Diagnóstico

Los síntomas físicos de los trastornos de ansiedad fácilmente pueden ser confundidos con los de otras condiciones médicas, como cardiopatía o hipertiroidismo. Por esta razón, es posible que lo primero que un médico haga es un examen físico y una entrevista, y ordene un análisis de laboratorio. Una vez se descarte una enfermedad médica, el medico puede recomendar un profesional de la salud mental para obtener un diagnóstico.

 Con el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), los profesionales de la salud mental pueden identificar el tipo específico de trastorno de ansiedad causante de los síntomas y cualquier otro trastorno que pudiera acompañarlo. Por ejemplo: depresión, trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés) o uso de sustancias. La mejor estrategia para la recuperación es el tratamiento integral de todos los trastornos.

Tratamiento

Ya que cada trastorno de ansiedad presenta diferentes síntomas, el tipo de tratamiento que un profesional de la salud mental recomiende puede variar. Sin embargo, existen varios tipos de tratamientos que son frecuentemente usados.

Psicoterapia

 La terapia cognitivo conductual (TCC) es un tratamiento muy eficaz para tratar la ansiedad. Un tipo de TCC es de exposición y la prevención de respuesta (ERP). Este tratamiento sirve para ciertos tipos de trastornos de ansiedad, como las fobias y la ansiedad social. Su objetivo es ayudar a que la persona desarrolle una respuesta más constructiva frente al miedo. La meta es que la persona expuesta sienta cada vez menos ansiedad y cuente con herramientas para sobrellevar los síntomas.

Medicación

Medicamentos para la ansiedad. Algunos medicamentos se usan exclusivamente para reducir los síntomas físicos y emocionales de la ansiedad. Las benzodiazepinas, como el alprazolam (Xanax), sirven para tratar la fobia.

Antidepresivos. Muchos antidepresivos también sirven para tratar los casos de ansiedad mezclada con depresión. Algunos antidepresivos pueden usarse para tratar el trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés), el trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno obsesivo compulsivo (OCD, por sus siglas en inglés), aunque tal vez requieran una dosis más alta.

Tratamientos de salud complementarios.

Incluyendo técnicas contra el estrés y de relajación.

 

Condiciones relacionadas

Los trastornos de ansiedad pueden presentarse con otras condiciones de salud mental, por ejemplo:

  • Depresión
  • Abuso de sustancias
  • Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés)
  • Trastornos de la alimentación
  • Problemas para dormir

La ansiedad puede empeorar estas afecciones relacionadas. Habla con un profesional de la salud mental si la ansiedad comienza a intervenir en tu vida diaria.

 

¿Cómo puedes ayudarte?

Los trastornos de ansiedad pueden afectar hasta los detalles más mínimos de tu vida. Es importante obtener ayuda y saber cómo resistir  (reaccionar) cuando las cosas se empiezan a poner difíciles. Estas son algunas cosas que puedes hacer para recuperarte:

  • Conviértete en un experto. Infórmate sobre los medicamentos y las opciones de tratamiento. Mantente actualizado de los estudios e investigaciones. Crea y organiza una biblioteca personal de sitios web y libros útiles sobre el tema.
  • Conoce los factores desencadenantes y estresantes. Si muchas personas en un sitio te causan ansiedad, miedo y estrés, planea ir a una función que está más vacía, como las de la tarde en un domingo. Si caminar al aire libre te ayuda a reducir la ansiedad antes de una reunión importante, toma una caminata de diez minutos antes del inicio de la reunión. Estar pendiente y al tanto de los factores que te causan ansiedad y estrés, te ayudara a vivir la vida con menos limitaciones.
  • Asóciate con tus proveedores de salud médica. Participa activamente en tu tratamiento junto a los profesionales de la salud mental para desarrollar un plan adecuado para ti. Habla con ellos sobre tus metas, decide un ritmo de recuperación que sea commodo para ti y luego cumple con el plan. No te rindas si algo sale mal. En vez, habla con tu médico o terapeuta sobre las opciones y posibles modificaciones.
  • Mantente saludable. Según varios estudios, treinta minutos de ejercicio aeróbico ayudan a eliminar los síntomas de ansiedad, mientras que las actividades tranquilas como la meditación, el yoga o el Tai Chi alivian el estrés. El ejercicio regular reduce muchos síntomas. Comer saludable también es importante. Intenta comer de una manera saludable y equilibrada, y presta atención a la sensibilidad a los alimentos. Algunas personas tienen reacciones físicas desagradables a ciertos alimentos o aditivos, que pueden resultar en irritabilidad o ansiedad.
  • Evita las drogas y el alcohol. En un principio, estas sustancias parecen ayudar con la ansiedad, pero pueden provocar un desequilibrio emocional e interactuar con los medicamentos. El café, las bebidas energizantes y los cigarrillos empeoran la ansiedad.
  • Busca apoyo. Comparte tus pensamientos, miedos y dudas con otras personas. NAMI ofrece Grupos de apoyo para la recuperación, NAMI Conexión y programas educativos tales como De Persona a Persona de NAMI.

 

Si tienes una condición de salud mental, conoce más sobre cómo cuidar de tu salud mental y encontrar el apoyo que necesitas.

 

¿Cómo ayudar a un amigo o a un familiar?

Infórmate sobre los síntomas y los factores que pueden causar estrés y las fobias. Si te mantienes informado y al tanto, puedes ayudar a prevenir el aumento de los síntomas. Observa si tu ser querido comienza a respirar rápidamente, moverse nerviosamente o a evadirte. Habla con tu familiar, amigo o ser querido sobre sus pasadas experiencias para que puedan reconocer los síntomas temprano.

  • Ten un rol en el tratamiento. Cada vez más, los profesionales de la salud mental recomiendan los programas de tratamiento orientados en parejas o a la familia. A veces, el terapista indica a un ser querido para que ayude a reforzar las técnicas de modificación de la conducta o ayude con las actividades para el hogar. Aunque la persona con la condición es responsable de su propio tratamiento, tu puedes tener un rol activo y dar apoyo.
  • Comunícate. Se honesto y amable al hablar. Ofrece ayuda en forma específica y cumple con lo prometido. Dile a tu ser querido que lo aprecias mucho y que estás ahí para el. Pregúntale cómo se siente y no lo juzgues.
  • Ten paciencia. Es necesario ser comprensivo y paciente al presionar a una persona para que progrese y cumpla con sus expectativas.
  • Reacciona con calma y de manera racional. Es importante permanecer tranquilo, incluso si su ser querido tiene una crisis. Escúchelo y demuéstrale que lo entiendes, luego toma el siguiente paso para obtener ayuda.

 

Tener un trastorno de ansiedad puede ser abrumador, pero NAMI está aquí para brindarte apoyo e información a ti y a su familia. Comunícate con la línea de ayuda de NAMI al 1-800-950-NAMI (6264) o escribe a info@nami.org si tienes preguntas sobre los trastornos de ansiedad o acerca de cómo encontrar apoyo y recursos.